capitulo 7//1º temporada :'
-Good Morning-oí a mi oido mientras notaba suaves besos en mi cuello,bajando por mis hombros,probocandome una sonrisa,pero que en un instante se comvirtió en dolor de cabeza,lo aparté de mi y fuí corriendo al baño para vomitar,por tercera vez,¿mencioné que a las cinco de la mañana volví a vomitar?-Resaca ¿no?-se rió en mi cara, fuertemente.
-Para de reirte de mí, lo que me faltaba ya-dije en susurros casi nulos, con poca voz y la poca que tenía, ronca.
-toma,anda-me tendió unas gafas de sol-tengo que llevarte a clase.
-Es verdad,¡mierda,mierda,mierda,mierda!-me estresé, me puse corriendo las gafas de sol-espera...-miré mi móvil con atención "domingo 13 de Septiembre"...-Te mataré ¡Bill,te mataré!-dije gritando,cabreada,con voz ronca.Mientras él no paraba de reirse a carcajadas.
-Si esque eres una niñata,no sabes ni beber-siguió carcajeandose.
-¿Sabes lo que te digo?-cogí una almohada de la cama-¡que te jodan!-y le pegué con ella repetidas veces,lo que se formó en una pelea de almohadas,cuando noté una mano apoyarse en mi cintura, unos brazos fuertes me arroparon y me abrazaron de frente, su pelo teñido de negro resaltaba en lo alto de mi vista,y su cara se acercaba cada milimetro que podía, yo me acercaba a la par que él.Aquel beso me sorprendió,me besaba con la cara relajada, tranquilo, como si me quisiera a su lado el máximo tiempo posible.Se apartó de mi y me miró a los ojos.
-¿Así es como me piensas matar?¿a besos?-rió-anda,vamos con los chicos, están en el hall esperandonos-rió
-tonto-dije medio cabreada medio a broma. Me enfundé las gafas de sol y mi chaqueta.
En el ascensor todo eran risas,estabamos bien,supongo que estamos bien esta vez y que no pasará nada más (espero...)
Llegamos al Hall,él con mi bolso y yo arreglandomelas para poder echarle el azúcar al café.
-Deberías beber menos...-rió Thomas.
Todo,cada escena del día de ayer me recordaba a aquella noche de verano en la que nada tenía que ver con la Karin de ahora; insegura, triste, idiota,rídicula, penosa...Aquella época no era yo, era un fantasma que sólo bebía para olvidar que esa persona se había ido, que lloraba por no sentirla cerca.Que aquel insulto marcó su destino.
Eran las once y media, y Liliane y yo nos encontrabamos en la puerta de una discoteca del centro de Madrid, una botella de Vodka y los tacones en la mano.Me encontraba sentada en un pequeño banco, llorando,mientras un Audi A1 paraba en un aparcamiento unos metros atrás, una figura se acercaba hacia mi y me miraba,me decía algo,no sabía muy bien el qué, sólo sé que me dió una bofetada y yo no se la respondí.Vi a Liliane volviendo del baño, corriendo,para luego llevarme dentro de aquel coche.Después de vomitar un par de veces tube la decencia de hablar:
-Quiero irme-protestaba-no quiero estar a su lado, no quiero recordarle,no quiero saber nada de ese subnormal-gritaba en el baño,después de que Liliane me oyera,gritos desgarrados de dolor,es lo único que supe que se escapaba de mi garganta.
-Vale,vale, nos vamos,tranquila-dijo ella,seria,cómo si no supiera lo que me pasaba-deja que te de algo de comer o algo y nos vamos-asentí,me trajo unos caramelos y poco a poco me los iba comiendo, con lentitud,mientras las lágrimas no paraban de salir de mis ojos.
-Es un capullo,y no entiende que quiero olvidarle-me repetía siempre, cada vez que daba un mordisco a aquel regaliz rojo.
-Ya hablarás mañana con ellos,ahora come y vamos a mi casa-me abrazó.La quería, era como mi hermana,era mi mejor amiga, siempre estaba ahí,a pesar de todo,siempre me ayudó a la hora de cuando lloraba por él, y aún sigue estando ahí.
Me arropó con mi abrigo y nos volvimos a subir en el coche,la vibracion del motor no me sentaba bien,pero me aguantaba, cuando llegué, Liliane me tumbó en su colchón del comedor, dónde dormíamos en verano, y me puso un pequeño barreño con la base de agua al lado.
-Buenas noches- me dijo, y me dió un pequeño beso en la mejilla.Luego nos dormimos las dos.Ese día,descubrí que Bill me vió en mal estado y me llevó al Hotel con Liliane y más tarde nos dejo en casa.Al día siguiente me dijo que lo había oido todo, y yo me sentí idiota, idiota por recordar lo que un día olvidé.
-Vamos,cariño-me abrazó,sacandome de mis pensamientos, y nos dirigimos al coche, ese mismo coche en el que cierto día no quería volver a subir.Malditos recuerdos que cada día me atormentan más...Algún día, él dejará de ser así, o no.Tampoco estoy segura.





